| |
Tomar unas vacaciones en Minsk, capital de Bielorrusia, es como subirse en una máquina del tiempo para volver a una sociedad soviética en la que el reloj se ha detenido en 1960. Una visita a Minsk es ideal para quienes están interesados en la historia, o fascinados por el modo de vida socialista, o para aquellos que simplemente quieren experimentar algo diferente fuera de la habitual ruta turística Europea.
|
|