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La larga y variada costa, clima soleado y estilo de vida tranquilo hacen de los encantadores pueblos y ciudades de Portugal un buscado destino de vacaciones. Lo mejor del país es que, si bien es innegable que forma parte de la Europa moderna, aún conserva algunas zonas rurales donde el tiempo se ha detenido y las tradiciones florecen. La capital, Lisboa, en la costa oeste, es una brillante, ocupada y bulliciosa metrópolis. Pero si viajas unos pocos kilómetros al norte o al este, descubrirás un paisaje pintoresco lleno de pueblos medievales y ciudades donde la vida poco ha cambiado a lo largo de los siglos. |
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